[SIZE=2]D[/SIZE][SIZE=2]ueña del motor de búsqueda más usado del mundo, Google corre un riesgo al incursionar en varios frentes: perder parte de su buena imagen. [/SIZE]
[SIZE=2]¿Es que Google se está convirtiendo en la nueva Microsoft? La pregunta puede parecer un disparate, ya que las dos empresas hacen cosas muy diferentes. Google es el motor de búsqueda de Internet más usado y domina la publicidad online. Microsoft reina en el mundo de los sistemas operativos para computación. Su ubicuo Windows está en la mayoría de las PC del mundo, y, además, Microsoft es dominante en software básico de oficina como procesadores de palabra y planillas de cálculo.
Sin embargo, los dos gigantes se están pisando cada vez más. Por ejemplo, Microsoft está armando un negocio de
motor de búsqueda, mientras Google está lanzando productos que les permiten a los usuarios emplear el
procesador de palabras de marca Google y otros servicios.
La guerra se ha puesto especialmente encarnizada por la tendencia de Google a llevarse algunos de los mejores talentos de Microsoft. Google aparece hoy como el lugar donde uno tiene que estar si es joven, ambicioso y talentoso. Hace treinta años, un mensaje similar emanaba del fundador de Microsoft, Bill Gates. Un círculo se cierra.
Pero a medida que se expande a nuevas áreas del paisaje de los medios, amenazando a empresas que distan de ser Microsoft, Google también empieza a causar algo de ese
temor y ese disgusto que tan familiares le son a Gates.
Cuando Microsoft se volvió dominante en los 80 y los 90, se granjeó enemigos en lo alto. Los rivales lo acusaron de actuar en forma monopólica; de los dos lados del Atlántico se abrieron investigaciones sobre si abusaba de su posición. En Europa, ha tenido que pagar repetidas multas.
Google no está investigado por los organismos
antitrust y, del lado de los clientes, las encuestas la muestran gozando de gran popularidad.
Pero a medida que el imperio Google sale de su cauce original, la compañía queda bajo muchos fuegos. Sea por ejemplo la estrategia de Google de maridar
búsqueda con
contenidos que llevó a Sergey Brin y Larry Page a pagar la friolera de 1.650 millones de dólares por YouTube y levantó olas en el negocio de los medios en todo el mundo. "Un motor de búsqueda que puede mostrar películas y Page Rankingácticamente de todo gratis da la impresión de que puede poner patas para arriba el mundo del entretenimiento", dice un analista. Pero los "viejos medios" contragolpearon.
Viacom, el dueño de MTV, demandó por 1.000 millones de dólares, alegando que 160.000 clips de su propiedad, de programas como The Daily Show y Bob Esponja están saliendo al aire sin su permiso. La empresa pregunta si es correcto que YouTube haga millones en publicidad cuando algunas de sus atracciones son contenido pirata, una acusación que Google, dueña de YouTube, desmiente enfáticamente.
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Aliados en su contra
Nuevos problemas se le presentaron a Google hace quince días, cuando varios
gigantes de los medios dijeron que están uniendo fuerzas para crear
su propio servicio de videos compartidos, haciendo frente a la incursión de YouTube/Google. News Corp, de Rupert Murdoch, y NBC Universal se están aliando con los rivales de Google en Internet (Microsoft, Yahoo!, AOL y MySpace, que es de Murdoch) para suministrar entretenimiento y videos. Un analista de Wall Street dice: "De lo que se trata es de aferrar los dólares publicitarios que están migrando a la web; hay miles de millones en juego".
Pero no es sólo eso. Según Greg Sterling, jefe de Sterling Market Intelligence, una agencia especializada en empresas de Internet, Google tiene un
problema de imagen. Dice el especialista: "En el sector, en torno a Wall Street y a Silicon Valley, a Google se lo está percibiendo como el Microsoft de la Internet. ".
Google, por ejemplo, ha acordado
vender avisos para 66 diarios estadounidenses y compró dMarc, una red automatizada para la venta de
avisos de radio. Al parecer aspira a dominar el mercado de los avisos, tanto en la web como fuera de ella.
La empresa tiene un valor de mercado de unos
150.000 millones de dólares y el año pasado produjo ganancias anuales de casi 3.000 millones sobre un ingreso de 11.000 millones. Pero los inversores temen que el contraataque de la competencia mengüe un crecimiento que ya dio signos de amortiguarse en el último trimestre. El juicio de Viacom podría costar muchísimos millones si se pierde.
Viacom no es el único dolor de cabeza: en el mundo, han surgido otras acusaciones de presunta violación de copyright y de marcas. El año pasado, un tribunal belga dictaminó que Google debía abstenerse de poner artículos de diarios en francés y alemán en su servicio Google News. En los EE. UU., el Authors Guild y un grupo de editores lo demandan por copias digitales de libros sujetos a copyright.
Pero para seguir catapultándose, Google debe tomar riesgos. Necesita proteger su posición predominante, mientras busca nuevas formas de generar ingresos en un mercado de medios cada vez más exigente y competitivo. Y se ve impulsada a hacerlo aun cuando eso le signifique volverse impopular, como antes le ocurrió a Microsoft.
Pues en mi opinión se poco a poco se va haciendo realidad.
Salu2
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